jueves, 31 de octubre de 2013

LLANES: LA TIENDA DE PILAR PÉREZ BERNOT, 24 AÑOS DESPUÉS

Pilarina, a la puerta de su tienda

La tienda de ultramarinos y embutidos "La Pilarica" estuvo abierta en la calle Mayor de Llanes durante más de cuatro décadas. Desde que Pilar Pérez Bernot se jubiló en 1989, ese establecimiento, una de las referencias imborrables y esenciales del comercio llanisco, se mantuvo cerrado, al margen del tiempo y del espacio. 
Veinticuatro años después, ya sin la dulce Pilarina entre nosotros, la tienda, reciclada ahora en otro tipo de negocios, ha reabierto sus puertas.



Artículo de Higinio del Río:
"LAS BICICLETAS, DE SEGUNDA MANO"
(La Nueva España, 30 de octubre de 2013)

Ilustración musical:
"GROOVY TUESDAY"
por Chris Standring


miércoles, 9 de octubre de 2013

LLANES: UNIVERSITY OF MARYLAND JUNTO AL PASEO DE SAN PEDRO




Primero con la Universidad de Alcalá de Henares y después con la University of Maryland, el profesor José María Naharro Calderón lleva cada año a la localidad asturiana de Llanes el curso de verano "Diásporas y fronteras". En él se tratan temas que tienen que ver con la recuperación de la memoria histórica.

En cada curso, Naharro mira a la Historia de frente, sin miedo, con ánimo de aclarar pasajes que siguen sin aclararse, y construye entre los alumnos un clima de camaradería para abordar a flor de piel (a corazón abierto, sería mejor decir) cuestiones del exilio republicano de las que se había hablado hasta ahora muy poco o nada. 
Pone rostro y voz al drama de los que tuvieron que salir de su patria a causa de una guerra.
Lo de la España de 1939 es hoy el pan de cada día en muchas partes del planeta. Lo ha sido siempre, en realidad. Exilios, persecuciones, deportaciones, movimientos de masas para sobrevivir... De todas esas heridas del mundo hablan los cursos de Naharro en Llanes, a los que dedico estos tres artículos.


H. del Río




"Héroes contra el olvido"
(27 de agosto de 2002)



Puede que se esté confundiendo la lírica de la heroicidad con los gorgoritos de los concursantes de la “Operación Triunfo”. Si a los rapaces de hoy en día se les habla de los misioneros en Guatemala, del Ché Guevara o de la perra Lassie, lo más fácil es que se partan de risa. Embarullados entre los decibelios de los disc jockeys de moda, muchos de ellos están perdiendo irremisiblemente la referencia de músicas y letras pensadas para seres racionales; acabarán limpiándose el culo con las páginas de “El Quijote”, y sus papás seguirán riéndoles las gracias. No parece lejano el día en que, a los universitarios, el nombre de Séneca, de Mozart, de Agustina de Aragón o de cualquier otro de los personajes históricos que estudiamos los bachilleres de los años sesenta, sólo les sonará vagamente, sin saber muy bien de qué.
Este verano, el Ayuntamiento llanisco y la Universidad de Alcalá de Henares organizaron un curso singular que tuvo bastante que ver con las referencias en peligro de desintegración. Se tituló “Asturianos y españoles en el exilio (1939-1977): resistencia, deportación, retorno y memoria”, y su director fue José María Naharro-Calderón (University of Maryland at College Park, Estados Unidos). “El exilio de 1939 es el gran olvidado de la historia del siglo XX español”, lamentó el profesor Naharro en la presentación del curso, cuyo objetivo fue analizar el papel de los exiliados y avivar las interrogantes que suscitan el retorno y los recuerdos de los que tuvieron que marcharse como consecuencia de la guerra civil.
Se homenajeó a asturianos sobrevivientes de la diáspora republicana; hubo una intensidad inusitada en todas las intervenciones, y hasta se derramaron lágrimas furtivas. Documentales sobre el fotógrafo Francisco Boix o sobre Le Vernet y otros campos de concentración franceses, o películas como “En el balcón vacío”, la joya realizada en México por Jomi García Ascot y María Luisa Elío en 1963, se alternaron con las ponencias presentadas por el hispanista Bartolomé Bennassar (Universidad de Toulouse), Benito Bermejo (UNED) y María José González Madrid (Universidad de Barcelona), y los testimonios de José Alonso -el mítico “Comandante Robert”, Caballero de la Legión de Honor-, y Manuel Cortés García, ex deportado a Mauthausen. El universo de cineastas como Tavernier y Lanzmann se hizo carne en el salón de la Casa de Cultura de Llanes. Escuchamos pasajes de la historia en la voz de sus protagonistas. Estuvimos sobrecogidos ante aquellos abuelos que en sus años mozos habían “toreado” a la Gestapo y liberado a pueblos enteros de la Francia ocupada. Tuvimos delante a unos héroes de verdad, aunque en su país de origen se haya querido enterrar, alevosamente, la elocuencia sangrante de sus méritos y de sus sacrificios en dos contiendas. Más que la búsqueda de créditos estudiantiles fáciles –la Universidad estival atrae cada vez más a batallones de jóvenes que sienten escaso interés por lo que escuchan, aunque no fue ése el caso del seminario dirigido por Naharro-, más allá incluso del deseo de profundizar en el conocimiento de la historia, este curso del Ayuntamiento llanisco y la U.A.H. significó un gesto de agradecimiento a unos hombres que consagraron su vida a un ideal de libertad. Pero descorazonaba ver el reducido número de universitarios que había entre el grupo de alumnos..., indicio, sin duda, del combate -¿perdido?- que tienen que librar hoy los heroísmos contra la fragilidad de la memoria.

Higinio del Río



"Con la Gestapo en los talones"
(La Nueva España, 1 de agosto de 2007)




"¡Estamos!"
(La Nueva España, 8 de octubre de 2013)

De izquierda a derecha,
José Manuel Herrero,
Ramón Tamames
y José María Naharro.
Agosto de 2011.
(Foto: José R. Rodríguez Trespalacios)

José María Naharro, a la derecha,
junto a Antonio Elorza.
Agosto de 2012.
(Foto: Ramón Batalla)





Imágenes de José Antonio Alonso 
(Comandante Robert),
ponente del curso
en 2002 y 2004.